martes, 10 de marzo de 2009

PINTURA RENACENTISTA EN ESPAÑA

LOCALIZACIÓN ESPACIO-TEMPORAL
(ver arquitectura renacentista en España)

CARACTERÍSTICAS
Al igual que la escultura la temática pictórica durante el siglo XVI es predominantemente religiosa. Apenas abordan temas de tipo profano, y la mitología, que tanto interés despertó en Italia, aquí pasa bastante desapercibida.
La clientela se reduce al ámbito eclesiástico y la nobleza.
Se puede hablar de dos influencias:
o La italiana –especialmente de Padua, Milán, Urbino y Venecia- en Levante.
o La flamenca en Castilla (primer tercio del siglo XVI).

Podemos distinguir tres periodos:
a) Primer Tercio del siglo XVI
b) Segundo Tercio del siglo XVI
c) Último tercio del siglo XVI

PRIMER TERCIO DEL SIGLO XVI
Perduró la influencia de la pintura flamenca, con un gusto por las cosas concretas y detalladas, pero se fueron recibiendo y asimilando nuevos modos italianos.
En CASTILLA, el pintor más importante fue

PEDRO BERRUGUETE (1450-1520)
Parece bastante probable que después de su aprendizaje marchara a Flandes, también viajó a Italia, allí aprendió: el sentido del espacio, el modelado de las formas a través de la luz y los fondos arquitectónicos buscando la perspectiva.
Perviven en él todavía algunos aspectos del gótico como la utilización del pan de oro.
Obra destacada:
Auto de fe presidido por Santo Domingo de Guzmán (Museo del Prado)
Presenta una escena relacionada con las actuaciones del Tribunal de la Inquisición. Estaba formado por miembros religiosos y civiles, condenaba los casos de herejía con penas de inhabilitación, de prisión y de muerte en la hoguera. Estos ajusticiamientos recibían el nombre de AUTOS DE FE.
Destaca el realismo de los rostros y el detallismo de las cosas reflejado en los leños preparados para la hoguera que aparecen en primer término.
En VALENCIA, la figura más destacada fue
FERNANDO YÁÑEZ (1470-1520)
Gran conocedor de la obra de Leonardo. Se caracteriza por sus figuras monumentales,
la simetría que preside todas sus composiciones y por los gestos elegantes y distinguidos de sus personajes.
Obra más destacada:
Santa Catalina (Museo del Prado)
Composición de cuerpo entero, de gran serenidad y belleza. El rostro tiene una expresión de dulzura –recuerda a la Gioconda-.
Ha empleado la técnica del sfumato, aprendida en Italia de Leonardo en cuyo taller florentino parece que trabajó un tiempo.

SEGUNDO TERCIO DEL SIGLO XVI
Se sustituye la influencia de Leonardo por la de Rafael, esta será tan fuerte que acabó del todo con lo que quedaba de herencia flamenca en la pintura española desde la época medieval.
En VALENCIA destacó:
JUAN DE JUANES
Se ocupó de uno de los temas de más aceptación en nuestro Renacimiento: la imagen de Jesucristo.
Una de sus obras más destacadas.
La Última cena (Museo del Prado, Madrid)
Es una obra marcada por la que pintó Leonardo.
Las trece figuras se sitúan de manera clara y natural en la composición. Hay un intento de perspectiva aérea y un espléndido bodegón sobre la mesa donde destaca la naranja y el grial (copa de Cristo en la cena). La dulzura de los rostros de los apóstoles y sus gestos amables evocan el estilo de Rafael.

En GRANADA destaca:

PEDRO MACHUCA
Además de pintor fue uno de los mejores arquitectos de la época. Viajó a Italia donde debió conocer y recibir la influencia de CORREGGIO.

El descendimiento de Cristo de la Cruz (Museo del Prado)
La obra conserva su marco original, renacentista y refleja todo lo que el autor aprende en Italia: La iluminación, el estudio anatómico de los personajes, la expresión de los rostros…
La acción se desarrolla en medio de un ambiente bastante teatral y con una luz nocturna.
ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XVI
Se introduce en España la potente influencia de la pintura veneciana (Tiziano, Tintoretto, Veronés) y se desarrolla la escuela de retratistas de Corte, en torno a la de Madrid recientemente fijada por el rey Felipe II; y además brilla como ningún otro artista:

DOMENIKOS THEOTOCOPULI (EL GRECO)
Nunca llegó a ser pintor de Felipe II, al que tal vez le resultara excesivamente revolucionaria su pintura.
Tres grandes influencias deben considerarse a la hora de estudiar su evolución pictórica: La bizantina, la veneciana y la propiamente española.
Se trata de un pintor típicamente manierista, ya que su pintura presenta todas sus características:
figuras desproporcionadas, actitudes ambiguas, sensación compositiva de inseguridad y desequilibrio. Sus composiciones suelen ser complicadas estableciendo claras divisiones entre cielo y tierra, recurre con frecuencia a los atrevidos escorzos.
Crea angostos espacios que producen sensación de agobio. distorsiona las figuras, los paños que envuelven a sus personajes parecen flotar alrededor de sus cuerpos, las luces están violentamente contrastadas y maneja una gama cromática muy amplia entre la que sobresalen colores encendidos e irreales. Utiliza los rojos y amarillos, pero también los verdes, azules y grises atornasolados deudores de la pintura de Tintoretto y frecuentes en su representación del mundo celestial.
La pincelada es bastante suelta.
Obras:
El expolio (Sacristía de la Catedral de Toledo)
El tema es original y se pudo inspirar en dos historias bíblicas: el prendimiento y los escarnios. Muestra el momento en que Jesucristo va a ser despojado de sus vestiduras al comienzo de la Pasión.
La composición se centra en la figura de Cristo, la mancha roja de su túnica atrae nuestra mirada. La gama dominante de tonos oscuros contrasta con los dorados y blancos de las ropas de una de las tres Marías y del sayón que hace los agujeros de los clavos. Los rostros, la armadura contemporánea, las picas, lanzas y cascos, así como la gorra del supuesto acusador del fondo, son detalles naturalistas.

El martirio de San Mauricio (Monasterio de El Escorial)
Obra de dibujo lineal y elegante, de soberbias manchas azules, amarillas y grises, de carmesíes y verdes. Ha relegado la escena del martirio a un segundo plano, situándola en el ángulo inferior izquierdo, mientras que resalta el momento de la decisión, en que los oficiales de la legión están debatiendo el ultimátum imperial.
La composición destaca por su asimetría. El pintor la compensa dando más interés y fuerza en la parte izquierda superior donde aparecen los ángeles músicos y las nubes. En el lado opuesto el cielo está vacío.

El entierro del Conde de Orgaz (Iglesia de Santo Tomé, Toledo)
Tema: la salvación del alma. Representa algunas ideas principales de la Contrarreforma.
Composición: la obra se articula en dos niveles: el nivel terrenal y el nivel de la Gloria.
Unidos compositivamente por un ángel en violento escorzo que transporta entre sus brazos el alma del Conde en forma de niño.
En la parte terrenal predomina la disposición horizontal. Ambiente umbrío. Gran detallismo.La pincelada es delicada y minuciosa.
En la parte de la Gloria la influencia veneciana, sobre todo de Tintoretto es palpable. Fuerte sentido ascensional en la composición. Pronunciada verticalidad. Frío resplandor.
La Trinidad (Museo del Prado. Madrid)
La escena ocupa la parte central del lienzo. Cristo muerto, se nos muestra desplomado sobre Dios padre. Cinco querubines a sus pies. Seis dolientes ángeles mancebos se sitúan a derecha e izquierda. La composición, cuyo eje central es Cristo muerto, muy bien equilibrada.
Fondo dorado que ya había utilizado desde su juventud en los iconos bizantinos. Rechaza la perspectiva renacentista.