viernes, 17 de abril de 2009

ESCULTURA NEOCLÁSICA


CARACTERÍSTICAS

Vuelve también a los patrones grecorromanos. El retrato romano ejercerá gran influencia en los que se realicen en este periodo.
El material por excelencia es el mármol. Se talla con una técnica excelente, su superficie se pule mucho. En las esculturas exentas hay un punto de vista preferente, en los relieves no hay interés por la profundidad, se suelen desarrollar a modo de friso.
Se prefieren las imágenes en reposo, serenas pero no rígidas, por eso recurren al viejo principio del contraposto clásico.

Las composiciones se someten a los principios de equilibrio y simetría.
La luz que incide sobre las figuras de forma difusa, clara y no muy fuerte, para que se potencie la sensación de reposo y suavidad. Van sin policromar.
Son figurativas, de fuerte idealismo.
La figura humana es el tema fundamental, especialmente el desnudo, dentro del contexto de la mitología o del retrato idealizado. También se desarrolla la escultura funeraria.
Entre los escultores neoclásicos destaca:

ANTONIO CANOVA (1757-1822)
Canova es la figura central de la escultura neoclásica y plasmó mejor que nadie los valores de las nuevas clases dirigentes surgidas tras la Revolución Francesa. Su obra está influida por las teorías de Winckelmann, historiador y teórico del arte que propugnaba el retorno a los modelos clásicos redescubiertos.
Esculpió gran número de figuras mitológicas como:
Eros y Psique (Museo del Louvre. París)
Obra de bulto redondo realizada en mármol de 155 x 168 cm.
Psique, una muchacha bellísima de la que se enamoró Eros, cayó sumida en un sueño profundo al destapar el cántaro que debía entregar a Venus por encargo de Proserpina. El beso apasionado de Eros la despertó.
El planteamiento compositivo resulta muy expresivo. Eros se inclina para besar a Psique mientras que ella se incorpora sobre la cadera derecha y levanta el rostro hacia el de su amado. Ambos cuerpos trazan una X, hacia donde la vista del observador es hábilmente dirigida, se corresponde con los labios de los protagonistas, a punto de encontrarse.
Formalmente es una imagen cerrada, sin ángulos de visión, que invita al espectador a quedarse fuera de la acción.
El pulido de la estatua es escrupuloso.
La incidencia de la luz sobre la obra provoca un conseguido claroscuro.
Destaca por su serena idealización.

Una de las obras que más fama ha adquirido es el retrato de "Paulina Bonaparte" hermana de Napoleón, representada como Venus victoriosa que se encuentra en la Galería Borghese en Roma. Esta representación se debe poner en relación con el cuadro de David "Madame Récamier", y parece ser que lngres se inspiró en ella para pintar "La gran Odalisca". Aparece en reposo, reclinada sobre un triclinio, y está parcialmente desnuda. Nos muestra una manzana, símbolo del trofeo que recibió Afrodita por su belleza. Está hecha para ser vista frontalmente o por detrás.

Las tres Gracias (
Museo del Ermitage. San Petersburgo)
Son deidades menores que acompañaban a Venus. Realiza varias versiones de este tema, entre la que es preciso destacar la que conserva el "Victoria and Albert Museum" de Londres.
Las diosas desnudas entrelazan sus cuerpos de equilibradas anatomías, creando un conjunto cerrado y un ambiente íntimo.
El escultor crea una composición profundamente armoniosa, que tiene un punto de vista principal en el frente, pero que puede ser percibida por detrás y por los laterales.
Las posturas son elegantes y las superficies pulidas y blancas. Todo en ellas es equilibrio, serenidad, estabilidad y perfecta belleza.

PINTURA NEOCLÁSICA. ESPAÑA

CARACTERÍSTICAS
En España, la pintura de este tiempo está dominada por la gran figura de GOYA, personalidad genial que no puede ser incluida en ningún estilo porque se escapa de cualquier clasificación. Domina toda la segunda mitad del siglo XVIII.
Esta etapa, al margen del pintor aragonés, se la consideraba la menos española de nuestra pintura, ya que durante la primera mitad del siglo los artistas franceses e italianos que hicieron venir los reyes borbones pretendieron modernizar el viejo estilo barroco. Y lo hicieron desde la ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO, fundada por Felipe V. En esa academia se formaron artistas españoles, que también viajaron a Italia con becas, y que tenían como profesores a artistas extranjeros de cierto renombre, sobre todo ANTONIO RAFAEL MENGS al que Carlos III trajo a España como pintor real y como consejero artístico, y que orientó muchos años.
El primer pintor que destaca es LUIS EGIDIO MELÉNDEZ, que fue un excelente miniaturista y también retratista, se especializó fundamentalmente en la realización de bodegones, a los que debe su fama. Ej.: "Caja de dulce", "Trozo de salmón, limón y tres vasijas". LUIS PARET Y ALCÁZAR: su estilo es muy refinado y demuestra su gran espíritu observador para captar escenas de costumbres de la época y de la sociedad del momento. Ej.: "Carlos III comiendo ante su corte", "Baile de máscaras".Los hermanos BAYEU, FRANCISCO y RAMÓN, aragoneses de nacimiento y cuñados de Goya, fueron dos interesantes figuras del mundo artístico del S. XVIII, oscurecidas sin duda por el éxito posterior de su próximo pariente.
FRANCISCO llegó a ser ayudante de MENGS, y gozó de gran éxito e importantes encargos en Madrid. Fue el que trajo a la Corte a su hermano Ramón y a su cuñado Francisco Goya, para que trabajaran como "cartonistas" -pintura realizada para servir de modelo, de 'muestra', en la confección posterior de un tapiz, en la que se reproduce la escena que previamente se ha pintado.Los cartones que se les encargaban, y de los que el propio Bayeu realizó algunos, como el titulado "El Paseo de las Delicias de Madrid", pretendían presentar asuntos y temas de la vida diaria del momento, de las fiestas y aficiones populares, o de la participación en ellas de las clases altas, muy inclinadas en este momento al gusto por las tradiciones festivas del pueblo, de los 'majos'.
Finalmente, conviene destacar a MARIANO SALVADOR MAELLA, un valenciano que trabajó igualmente en la REAL FÁBRICA DE TAPICES, y que después llegó a ser primer pintor del rey CARLOS IV; más tarde perdió el favor de su sucesor FERNANDO VII debido a que se había mostrado demasiado colaborador de los franceses durante los años de la invasión y la GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.Sus pinturas son muy representativas del momento académico, un tanto frío y con calidades de color casi de porcelana; esto se manifiesta muy bien en la serie de cuatro cuadros dedicados a las "Cuatro estaciones" del año.
FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES (1746-1828) Nace en Fuendetodos (Zaragoza).Inicia sus estudios en Zaragoza, donde su padre ejercía de maestro dorador. A los veintisiete años casa con Josefa Bayeu, hermana de Francisco Bayeu, pintor de Cámara del Rey Carlos IV; este hecho favorecerá su ingreso como pintor de cartones en la Real Fábrica de Tapices.Muere Carlos III en 1788, y su sucesor Carlos IV y la reina Mª Luisa le nombran pintor de Cámara; comienza a realizar los retratos oficiales de los Reyes.A partir de ahora, Goya es ya un pintor consagrado. Es elegido Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Sus grandes protectores, los duques de Osuna -ejemplo de nobles ilustrados- y, más tarde, los de Alba -una de las familias nobles más relevantes en el Madrid de la época- le introducen en la vida social haciéndole importantes encargos.En 1792, durante un viaje a Andalucía, contrae una grave enfermedad, de resultas de la cual quedará sordo para el resto de sus días. Esta circunstancia, unida a las graves consecuencias que la Revolución francesa tuvo en la corte y para sus amigos ilustrados (destierros, encarcelamientos, etc.), le sumirán en una profunda crisis que influirá en su carácter y en su pintura.A los setenta y tres años, sordo, enfermo y desengañado, compra la "Quinta del Sordo" a las afueras de Madrid; allí se refugia con Leocadia Weiss, fiel compañera de su vejez, y allí ejecutará su obra más personal e inconfundible: LAS PINTURAS NEGRAS. Vivirá allí hasta 1823, fecha en que regala la finca a su nieto Mariano y se exilia a Burdeos, donde seguirá pintando hasta su muerte.
Reconoció como sus únicos maestros a Velázquez, Rembrandt y la Naturaleza. Con él, después de él, comienza la pintura moderna.Trabaja gran multiplicidad de temas y distintos enfoques de los mismos.En los cartones para tapices gusta representar escenas y juegos populares; escenas costumbristas, con personajes refinados y castizos a un tiempo: "El quitasol" en el que representa a una muchacha sentada con un perrito en el regazo. Tres notas sobresalen en esta obra: la luz reflejada a través de la sombrilla, el color y la sencilla composición piramidal. "La gallina ciega" tema alegre elegido para la decoración del dormitorio de las infantas. Obra representativa de la nobleza ilustrada, dos figuras visten a la moda francesa, con elegantes casacas de terciopelo, vestidos de gasa y sombreros de plumas. La escena se sitúa en un paisaje. "La boda" Los personajes se desplazan de derecha a izquierda recortados sobre un fondo arquitectónico. Obra de factura amplia, fluida, y textura lisa. Juega con la luz natural, de tipo ambiental, muy cálida. Cuadro colorista, de gama cálida, no da tanta importancia a la profundidad.
"La Pradera de San Isidro" Obra divertida, bulliciosa y alegre en la que representa a la sociedad madrileña de la época. Aparecen tipos de todas las clases sociales como las majas, los majos, las petimetras y los caballeros, militares. La pincelada es ágil y suelta. La atmósfera vaporosa. Castizamente español, inmortaliza la fiesta de los toros en una serie de grabados ­"La Tauromaquia"-.
Goya hará los retratos de los más famosos diestros de su época. Como retratista destaca la manera exquisita que caracteriza a sus retratos cortesanos, tratados con gran belleza y fina captación del modelo. "Duques de Osuna" (Museo del Prado) el matrimonio aparece acompañado por sus cuatro hijos. El duque viste de uniforme de alivio de luto y la duquesa, dama sensible y culta, va vestida a la moda francesa con bata de gasa blanca adornada con ricos y singulares botones pintados a mano. Los niños de verde los varones y de blanco las niñas, presentan cuidados atuendos y juguetes de la época. El pintor evita representar muebles, cortinajes ni pinturas para reflejar su posición social. El sillón dorado de noble diseño es el símbolo de lujo y gusto que presidía la vida de los duques. Utiliza una técnica rápida, precisa; revela la personalidad de los retratados.
"La Condesa de Chinchón" (Museo del Prado) Presenta a doña Mª Teresa de Borbón, esposa de Godoy cuando esperaba su primer hijo. Aparece sentada de cuerpo entero, con elegante vestido a la moda, de talle alto y gasa blanca con un tocado coronado de espigas de trigo verde, símbolo de fecundidad. Capta de modo genial la personalidad de la joven. La sitúa sobre un fondo neutro y oscuro. Las sombras suavizan el modelado. El espacio más iluminado se encuentra en la zona baja y se extiende más por el lado izquierdo que por el derecho.
"La familia de Carlos IV" (Museo del Prado) Probablemente, con motivo de su nombramiento como pintor de Cámara surge la idea de realizar un cuadro parecido al que Velázquez hiciera de la familia de Felipe IV, ya que el situar a los personajes de pie y contemplando a un personaje misterioso que posa para el pintor, le hace estar muy próximo al planteamiento de “Las Meninas”. Goya ha colocado a sus personajes como en un friso, siguiendo una disposición neoclásica imperante en el momento.En el lienzo vemos representados de izquierda a derecha los siguientes personajes: don Carlos Mª Isidro, vestido de rojo; Goya pintando un gran lienzo; el príncipe de Asturias, el futuro Fernando VII, de azul; la infanta Mª Josefa, hermana soltera de Carlos IV, de blanco; la que se cree futura princesa de Asturias, de blanco y amarillo; la infanta doña Isabel, de blanco y amarillo; la reina Mª Luisa, de blanco y amarillo; el infante don Francisco de Paula, de rojo; el rey Carlos IV, de castaño; el infante don Antonio Pascual, hermano del rey, de azul; a su lado asoma la cabeza la que se ha supuesto sea doña Carlota Joaquina; don Luis, príncipe de Parma, de anaranjado; y su mujer, doña Mª Luisa, de blanco y oro, con su hijo Carlos Luis en brazos.La pincelada es suelta, vigorosa y relega el dibujo a un nivel secundario. Destaca el cromatismo de los trajes: los blancos y dorados armonizan con las tonalidades rojas, azules y negras.Los personajes llevan traje de corte y distintivos honoríficos, así, los varones ostentan la banda de la Orden de Carlos III y las damas la de Mª Luisa.
Las figuras se distribuyen en tres grupos de cuatro (dos hombres y dos mujeres en cada uno) para dejar en el centro un espacio más amplio donde aparece la pareja real más arriba citada con su hijo menor, lo que da una mayor movilidad a la composición.La luz irrumpe desde la zona izquierda arrojando grandes sombras sobre el suelo, ilumina los rostros, modelados con exquisito cuidado, y produce brillos y destellos en las sedas de los trajes, las joyas y las condecoraciones. "La maja desnuda" (Museo del Prado) lienzo de pinceladas muy pulidas, muy cuidadas. Resalta el modo de pintar el cuerpo de la joven, recuerda a la técnica de los maestros venecianos. La técnica de la "Maja vestida" es muy diferente. No mantiene las transparencias sutiles ni las gradaciones tonales, es más abreviada y simple. La técnica es más suelta, de amplias pinceladas, el colorido más audaz (amarillo de la chaquetilla, rosáceo de la banda). Gran dibujante y grabador, en estos medios suele expresar libremente una crítica social y religiosa comprometida, una crítica total a la condición humana, que también aparece en sus cuadros (escenas de Inquisición, de locos...), y en los que encontramos al Goya más ilustrado: CAPRICHOS. Más tarde hará los DISPARATES.
Los cuadros "de Historia" refleja su juicio personal contra la barbarie y crueldad de la guerra como en "La carga de los mamelucos" o "Fusilamientos de la Moncloa". Los fusilamientos
constituyen toda una obra simbólica. Hay en el cuadro todo un enfrentamiento de fuerzas. De un lado, el grupo de franceses, que actúan en forma arrolladora, como símbolo de la opresión. El grupo de patriotas encarna la inocencia.
La pintura religiosa se nos presenta bajo distintos aspectos: academicista en el "Cristo en la Cruz". En San Antonio de la Florida muestra una visión popular del tema religioso. Es más bien un homenaje al pueblo de Madrid.
Pinturas Negras: pintadas para sí mismo, describen un mundo interior desolado y terrible, alucinante. Se conocen como ‘pinturas negras’ tanto por sus tonos oscuros y el carácter sombrío, como por la visión desgarrada y desesperanzada que transmiten. La pincelada es larga y gruesa. Hay un terrible expresionismo en todo este arte. Brujas, hechiceras, viejas y desdentadas, la fealdad hecha arte, todos los males de la tierra encarnados en la mujer, que para Goya es el incentivo del mal. Buenos ejemplos de estas pinturas son "El aquelarre", que nos presenta una espantosa plasmación del diablo junto a una masa informe de adoradores; o "Saturno devorando a su hijo", tema de la mitología clásica que nunca había alcanzado en su representación un carácter tan expresionista y desorbitado. Este tema sería probablemente una alusión a su propia situación: Saturno (el Tiempo) destruye a los seres que él mismo crea, como el propio pintor, que ya intuía la proximidad de la muerte.

jueves, 16 de abril de 2009

ARQUITECTURA NEOCLÁSICA

LOCALIZACIÓN ESPACIO-TEMPORAL
Entre 1750 y 1830 se desarrolla en Europa el Neoclasicismo; ese es también el marco cronológico de GOYA. Es una época que comienza con la Ilustración y el Despotismo Ilustrado, continúa con la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico y luego, la Restauración. Son años de profundos cambios políticos que afectarán a Francia y a todo el continente. En las últimas décadas del siglo XVIII se empieza a notar el agotamiento del Barroco.
Resulta evidente que el Neoclasicismo representó un enorme cambio estético, formal y conceptual respecto del arte anterior.
La burguesía asume el papel de la aristocracia. Habita en casas bien amuebladas, pobladas de libros y decoradas con cuadros.
Las obras surgen sin encargo. Los "Salones de París" permiten exponer las obras realizadas por cualquier artista.
CARACTERÍSTICAS:
La construcción del momento se caracteriza por la investigación rigurosa y crítica de los modelos clásicos.
Material: sigue siendo la piedra, aunque algunos arquitectos introducirán nuevos materiales como el hierro, en la estructura de sus edificios.
Soportes: emplean el muro, el pilar, la pilastra y sobre todo la columna. Se emplean todos los órdenes clásicos (con preferencia del jónico y dórico), sin embargo adquiere mayor protagonismo el orden dórico con fuste acanalado o estriado.
Cubiertas: son predominantemente abovedadas. Los edificios utilizan arcos de medio punto, bóvedas de cañón, arista, cúpulas... todo el repertorio; sin embargo, al exterior presentan, a veces, el aspecto de adintelados porque emplean el legado griego de columnas, entablamentos, frontones triangulares.

La decoración es escasa, se defiende la austeridad, la planitud de los muros, el libre juego de volúmenes.
Se busca la proporción pero dentro de una escala preferentemente monumental, los edificios se diseñan conforme a los principios de simetría.
Tipología:
Además de iglesias y palacios, se levantan: Museos de Arte y Ciencias Naturales. Bibliotecas. Teatros. Observatorios Astronómicos. Bolsas de Comercio, bancos, monumentos conmemorativos ...
Aparece un nuevo criterio urbanístico: Dotar al ciudadano de grandes espacios para paseo y coloquio.
Los enterramientos serán desviados hacia la periferia, creándose los cementerios públicos.

ARQUITECTURA NEOCLÁSICA EN FRANCIA
Una de las figuras más destacadas es:
JACQUES-GERMAIN SOUFFLOT (1713-1780)
Miembro de la Academia real de París, recibirá el encargo de "Santa Genoveva", la obra más importante de su carrera y uno de los mejores ejemplos del neoclasicismo francés.

Otros edificios de este estilo y periodo:
la "Iglesia de la Madeleine" de París construido por Bartolomé Vignon, en tiempos napoleónicos. Edificio inspirado en la "Maison Carrée". Imponente templo corintio erigido sobre un alto podio. Simplicidad y pureza de líneas.
ARQUITECTURA NEOCLÁSICA EN INGLATERRA
El estilo tiene características propias, es más bien un neopalladianismo.
Destacan entre otros los arquitectos: Sir Robert Smirke (1780-1867) autor de la "Oficina Central de Correos" y del "Museo Británico" de Londres y William Wilkins que realizó la "Galería Nacional" también en la ciudad de Londres.

ARQUITECTURA NEOCLÁSICA EN ALEMANIA
El estilo se difunde algo más tarde pero con mucha fuerza. Destacan:
CARL GOTTHARD LANGHANS (1732-1808)
Su obra más importante que recuerda tremendamente a los propíleos de Atenas es la simbólica "Puerta de Brandenburgo" en Berlín.
Leo von Klenze artista interesado en la arquitectura griega cuya principal obra es la "Gliptoteca de Munich" primer edificio de la historia de la arquitectura realizado expresamente para ser un museo, es decir, un lugar de exposición pública de objetos artísticos (esculturas en este caso). También realizó el "Ermitage" de San Petersburgo.
Friedrich Schinkel (1781-1841) que destaca por el "Teatro" de Berlín, edificio que presenta una fachada sobre un amplio podio adornada con una escalinata, con un frontón cuyo tímpano está decorado con relieves y un pórtico hexástilo de columnas jónicas.

ARQUITECTURA NEOCLÁSICA EN USA
Tras la independencia se adopta el Neoclasicismo para sus construcciones, promovido por Thomas Jefferson, quien veía en Francia el símbolo de los valores republicanos. Además de arquitecto y buen conocedor de la arquitectura palladiana fue el tercer presidente de los Estados Unidos y redactor de la Constitución de este país.
Además está "La Casa Blanca" en Washington realizada por Hoban y "El Capitolio" también en Washington proyecto de Thorton, reconstruido por Bulfinch, tras un incendio y ampliado por Thomas Walter en 1850. Las similitudes con "Santa Genoveva" son más que evidentes.

ARQUITECTURA NEOCLÁSICA EN ESPAÑA
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando con Mengs a la cabeza, se encargó de difundir el arte neoclásico a través de distintos esfuerzos, concediendo, por ejemplo, becas de estudio en Roma.
Destacan:
FRANCISCO SABATINI (1722-1797)
Desde una formación barroca evoluciona hacia el clasicismo y una mayor simplicidad arquitectónica. Intervino en el "Palacio Real de Madrid" junto con Juvara y en 1764 inicia la: "Puerta de Alcalá" Todavía se puede hablar de un cierto barroquismo puesto que juega con las luces y las sombras que proporcionan los elementos salientes de la misma. Fue mandada levantar por Carlos III como entrada a todo el complejo denominado el Salón del Prado. Consta de cinco huecos, uno central de medio punto, que avanza con respecto a los otros convirtiéndose casi en pabellón, y que era el arco real, para el paso de la comitiva regia, coronado por el pesado ático, que alberga la siguiente inscripción:
REGE CAROLO III . ANNO MDCCLXXVIII
Tiene una función conmemorativa.

JUAN DE VILLANUEVA (1739-1811)
Es el arquitecto auténticamente neoclásico.
Obras suyas son: "la Casita de Arriba" y "la Casita de Abajo" en el Escorial; la "Casita del Príncipe" en el Pardo (1784); "la Academia de Historia" (1788); las "Puertas monumentales del Jardín Botánico" (1789), el "Observatorio Astronómico" (1790).

El Museo del Prado (Madrid)
Situado entre la fuente de Neptuno y el Jardín Botánico. Originalmente concebido como Gabinete de Ciencias Naturales. Los muros son de ladrillo, y pocos, pero también grandes huecos, ventanales en la planta baja, y balcones en la principal.
El diseño general se basa en tres cuerpos principales: el central (basilical) y los de los extremos (el norte en forma de rotonda y el sur de sección cuadrada), unidos por otros dos intermedios (en total cinco grandes volúmenes).

PINTURA BARROCA. ESPAÑA

LOCALIZACIÓN ESPACIO-TEMPORAL
(ver arquitectura)
CARACTERÍSTICAS GENERALES
El siglo XVII representa la época culminante de la pintura española.
Tuvo dos grandes centros artísticos: Madrid y Sevilla, respectivamente, capitales de la nación y de ultramar. Pero existen otros núcleos de menor resonancia: Valencia, Valladolid, Córdoba, etc.
Destaca su equilibrado naturalismo. Desestima el movimiento violento e impetuoso de italianos y flamencos, caracterizándose por una sobriedad de la mímica. Las composiciones se simplifican y los personajes se mueven en los cuadros como en la vida ordinaria. El fresco es poco frecuente.
Temas: la mitología apenas alcanzó desarrollo entre los pintores españoles, sólo la cultiva excepcionalmente Velázquez. La gran masa de cuadros responde a temática religiosa.
El retrato presenta actitud y gestos naturales, no se acepta el de tipo mitológico. También se da el cuadro de género, la pintura de monstruos y casos ‘curiosos’ además del bodegón.
En el paisaje existen variedades. No se da el paisaje puro, sino acompañando a figuras o un edificio, como la jardinería en los palacios reales. Hay también escenas de caza.
El mecenazgo corrió a cargo de la monarquía y de la Iglesia. Se encargaron obras para decorar el interior de los conventos y de los monasterios. Pintores como Zurbarán pasaron casi toda su vida trabajando para esta clientela.
En España, a diferencia de otros países, la situación del artista seguía siendo muy injusta. No se consideraba que realizase una actividad de tipo intelectual, seguía siendo considerado un simple artesano. El pintor nunca era recompensado con títulos nobiliarios ni con el reconocimiento social.
Uno de los pintores que más incidencia artística tuvo en España fue Caravaggio y, con él, el Tenebrismo. Casi todos los pintores españoles pasarán, a lo largo de su trayectoria artística, por una fase tenebrista.
Fácilmente se pueden distinguir dos períodos muy claros, con características propias, y una gran figura de unión entre ellos: VELÁZQUEZ.

En la primera mitad de siglo los pintores se inclinan sobre todo a mostrarse muy tenebristas y muy realistas, haciéndose eco de estas tendencias que venían de Italia.
En esta tendencia se enmarcaría la llamada ESCUELA DE VALENCIA, donde destacan dos figuras:

FRANCISCO RIBALTA (1565-1628)
Pintor catalán que trabajó en Valencia, y que siguió, al principio, el estilo de los italianos de El Escorial, acentuando más sus aspectos tenebristas y naturalistas. Destaca su obra "Cristo abrazando a San Bernardo" (Museo del Prado. Madrid)

JOSÉ DE RIBERA "SPAGNOLETTO" (1591-1652)
Trabaja en Italia y pintó temas religiosos como "El martirio de San Felipe Neri" (Museo de El Prado) en el que las figuras están dotadas de una elegante monumentalidad y las pinceladas son pastosas. El color adquiere gran protagonismo influencia de la Escuela de Bolonia y la luz sirve para moldear los contornos.
Pintó frecuentes temas de género y temas mitológicos, lo que no era frecuente en los pintores españoles. Con menos frecuencia cultivó el retrato, ejemplo es "Don Juan José de Austria" -En el Palacio Real de Madrid-, aunque deban considerarse además, como retratos muchas de sus representaciones de filósofos y de apóstoles. También los de la impactante "Mujer Barbuda" y "El niño cojo" del Museo del Louvre.

LA ESCUELA ANDALUZA
La figura que destaca es:

FRANCISCO DE ZURBARÁN (1598-1664)
Pintor de la misma generación que Velázquez. Sus lienzos ilustran mejor que nada acerca de los ideales de la Contrarreforma y del intenso fervor de las Órdenes religiosas. Nadie ha expresado con más elocuencia los estados más elevados del alma.
Su composición carece de inventiva, ya que las figuras se disponen en filas paralelas a la superficie del lienzo. Toda la atención la aplica a rostros y a manos.
Destaca entre sus muchas obras: San Hugo en el refectorio de los cartujos (Museo de Bellas Artes. Sevilla) Tema religioso en el que las figuras, estáticas, tiene un marcado modelado y están realizadas con colores luminosos y un preciso dibujo que les confiere perfiles netos. Los elementos de esta composición están dispuestos en tres planos distintos: en el primero San Hugo y su paje, que acaban de irrumpir en la estancia; en el segundo, la mesa, sobre la cual se observan jarras, escudillas, panes y cuchillos; y en el tercero, San Bruno, en el centro, y el resto de los monjes fundadores de la Orden, quienes cabizbajos, no prestan la más mínima atención a los recién llegados.
DIEGO RODRÍGUEZ DE SILVA Y VELÁZQUEZ (1599-1660)
Nace en Sevilla. Su vida se puede clasificar en etapas:
ETAPA SEVlLLANA (1610-1623): A los once años inicia sus estudios de pintura con Herrera el Viejo, para pasar después al taller de Francisco Pacheco, donde permaneció hasta conseguir el título de pintor, seis años más tarde. A los diecinueve años casa con Juana, hija del maestro, y empieza a ejercer su oficio.
PRIMERA ETAPA MADRILEÑA (1623-1628): Vuelve a Madrid reclamado por el conde-duque; en esta ocasión pinta al rey, que queda complacido y le nombra, poco después, "pintor de cámara". Se traslada definitivamente a Madrid con su familia, instalándose en Palacio, donde tendrá casa y taller hasta su muerte.
PRIMER VIAJE A ITALIA (1629): Rubens que permanece en España en misión diplomática, le anima a viajar a Italia. A su paso por Venecia, Roma, Nápoles... conoce distintas corrientes artísticas que harán de él, a su vuelta, un pintor completamente formado.
SEGUNDA ETAPA MADRILEÑA (1630-1649): Época de mucho trabajo y grandes realizaciones. Como superintendente tiene que ocuparse de la organización, decoración y obras de los palacios reales, especialmente del Salón de Reinos en el Palacio del Buen Retiro y de la Torre de la Parada, en el Pardo.
SEGUNDO VIAJE A ITALIA (1649-1651): Es enviado oficialmente por el rey para comprar pintura italiana y escultura clásica para la colección real y para contratar pintores y decoradores fresquistas. Etapa muy creativa del artista
TERCERA ETAPA MADRILEÑA (1651-1660): A su regreso, Felipe IV le nombra aposentador real. En función de su cargo se ocupa de la remodelación del Alcázar. Quebrantada su salud por el esfuerzo, muere pocas semanas después en Madrid, en el año 1660.

Velázquez cultivará pocos temas, pero los tratará de forma nueva, con visión desapasionada y objetiva. Bodegones con personajes: sobre todo cocinas, logra fundir el bodegón y la figura con gran perfección. Presta gran atención a los detalles realistas y muestra ya su gran poder de observación retratando personas y cosas. "Vieja friendo huevos", en Edimburgo (Escocia).
Asuntos religiosos: los trata con honda espiritualidad. Ejemplo de ello es "El Cristo crucificado", con cuatro clavos, de una serena sobriedad clásica. Otra obra clásica es "La adoración de los Magos", ésta parece tener un curioso valor anecdótico: el propio Velázquez podría ser la figura del rey mago que aparece arrodillado en primer plano; la cara de la Virgen sería la de su esposa Juana; el niño tendría los rasgos de una de las hijas del pintor; etc. En ambas obras predomina el tenebrismo.
Temas mitológicos: los resuelve humanizándolos con modelos populares en actitudes nada gloriosas y con el tono antiidealista que caracteriza su pintura. Podemos observarlo en "Los borrachos", "La fragua de Vulcano”... donde los personajes quedan plasmados en un momento fugaz y sorpresivo, dando gran sensación de instantaneidad.
Los paisajes: los utiliza como sostén y complemento de los retratos de cazadores, jinetes, etc. Estos temas le interesan más después de viajar a Italia, donde pinta, del natural, los paisajes de "Villa Médici", en los que hay ya un anticipo de la técnica impresionista.
Los retratos: Constituyen la parte más importante de su obra. Pueden clasificarse en:
a) Reales: Resolvió todos los encargos sin adulación. A Felipe IV lo pintó más de 30 veces, con una serena melancolía que crea un sentimiento de respeto y distancia del espectador.
b) De corte: Sus modelos masculinos, impasibles y majestuosos, aparecen con trajes muy severos, de pie, piernas al compás, siluetas negras o muy oscuras sobre fondos de color gris verdoso. Muy pocos accesorios, apenas un guante, un papel en la mano, una cadena, alguna llave. "Retrato del Infante D. Carlos", "Mariana de Austria", "Felipe IV" (busto).
c) De caza: Aparecen acompañados de sus perros, tan importantes para el pintor como sus dueños. El límpido aire de la sierra madrileña, que Velázquez conocía muy bien, envuelve y realza a los retratados con gran verismo. "Infante D. Fernando", "Felipe IV".
d) Ecuestres: La equitación, como la caza, eran importantes ejercicios reales. En la serie de retratos ecuestres que pinta para el Salón de Reinos del Retiro, los caballos de los hombres aparecen en corveta, postura distinguida y casi heroica; al paso, los de las reinas. Casi todos con cuerpos enormes, patas finas, cabezas nerviosas; pintados, como los perros, de manera admirable, como un consumado animalista. "Baltasar Carlos a caballo", "Isabel de Francia”.
e) De niños: Fueron, quizá, sus modelos preferidos, con los que podía usar tonalidades ligeras y refinadas, un colorido más luminoso. Los retrata con gran armonía y naturalidad, llenos de elegancia, con las insignias de su dignidad real, pero sin sofocarlos. "Infanta Margarita", "Infanta Mª Teresa”.
f) De bufones: Les da el mismo tratamiento dignísimo que al resto de sus modelos, pintándolos con comprensión y realismo, sin prejuicios, dando fe de su aspecto y de su actividad en la corte. "Bufón D. Sebastián de Morra", "El bufón Calabacillas”.

La luz y la utilización magistral de la perspectiva aérea serán el fundamento esencial de su creación pictórica. Trabajó exclusivamente con técnica al óleo, con cuidado y detalle y con alteraciones frecuentes ‘pentimenti’ dado que solía trabajar alla prima.
Después de su viaje a Italia, su técnica se hace cada vez más ligera. Ha visto pintura más libre, luminosa y moderna, y su paleta se aclara. En los retratos de caza hay una luz más viva, de aire libre, la luz pura de la sierra con sus fondos de montes grises y encinares pardos. El aire rodea las figuras en una degradación del color y la distancia muy matizada; perfecta fusión ambiental de figuras y paisaje.
En su última década: Pinceladas sueltas y libres, segurísimas. Gran dominio del dibujo y del color.
Composiciones muy ritmadas en las que utilizará varios planos, acentuados por diversos focos de luz que iluminan escalonadamente y con distinta intensidad la escena.
Las Meninas o ‘La familia de Felipe IV’ (Museo del Prado. Madrid)
Cuadro de gran formato, compuesto por tres bandas cosidas entre sí, siendo la central y la derecha de las mismas dimensiones y más estrecha la izquierda, vistas desde el punto de vista del espectador. Todos los personajes aquí representados han sido rigurosamente identificados. Es el retrato más famoso. La protagonista de la composición es la Infanta Margarita, hija del rey Felipe IV y de su segunda esposa Dª Mariana de Austria. En la fecha en que Velázquez la retrató debía andar por los cinco años de edad. Su hermanastro, el príncipe Baltasar Carlos, había fallecido prematuramente en 1649, y la hermana de éste, la infanta Ma Teresa, había ya renunciado por esas fechas a sus legítimos derechos sucesorios al prometerse en matrimonio con Luis XIV de Francia. En estos momentos era la heredera de la corona española.
En realidad es una pintura de interior y un retrato múltiple elaborados en una complicada composición escenográfica que sin embargo da al espectador, la sensación de simplicidad.
Los personajes están dispuestos frontalmente formando una línea ondulada. A ambos lados de la infanta Velázquez ha situado a las dos 'meninas', Isabel de Velasco -a la derecha desde el punto de vista del espectador- parece estar a punto de iniciar una graciosa reverencia y Agustina Sarmiento -a la izquierda-, le ofrece en una bandeja un búcaro con agua.
Dos bufones y un perro pintado con un realismo extraordinario, ocupan el ángulo inferior derecho de la tela: vestida lujosamente en tonos verdes, la enana Maribárbola mira al espectador, sujetando entre los dedos índice y pulgar de su mano izquierda lo que parece ser un anillo. Maribárbola, llamada así por ser derivación de María Bárbara, su verdadero nombre, era de origen alemán y debió ser muy querida en la corte, donde sabemos permaneció por largo tiempo. y junto a ella, el enano de la reina, Nicolás de Pertusato, o Porto santo, que apoya el pie en el mastín que cierra los ojos con placidez. Tenía once años de edad y ostentaba en la corte madrileña el cargo de Ayuda de Cámara.
En segundo término, vistos en penumbra y apenas abocetado, se hallan representado: una dama vestida con traje monjil -Dª Marcela de Ulloa-, y que ostentaba el cargo de 'guardamujer de las damas de la reina', conversando con un caballero 'guardadamas ' no identificado, cuya misión principal consistía en ir a caballo al estribo del coche de las damas.
La escena la completan:
En el umbral de la puerta del fondo otro caballero, D. José Nieto Velázquez, que fue "Jefe de la tapicería de la reina" y después aposentador de la misma, el propio don Diego Velázquez, que se autorretrata pintando delante de un lienzo y los reyes Felipe IV y Dª Mariana de Austria, de busto bajo una cortina o dosel, reflejados en el espejo, completan este nutrido grupo.
Parece ser que la escena se halla situada en un aposento del Alcázar madrileño, el llamado cuarto del príncipe, donde Velázquez tenía su taller. Decoran la pared del fondo dos grandes lienzos, que los investigadores han identificado con dos copias de Juan Bautista Martínez del Mazo de sendos cuadros de tema mitológico: "La fábula de Palas y Aracne", cuyo original de Rubens se ha perdido, y "Apolo y Pan" de Jordaens.
También reprodujo el pintor los cuadros colgados en la pared de la derecha. En la parte inferior dos: filas de lienzos estrechos y verticales, encima, otros más pequeños, y en la parte más alta toda una serie de formato rectangular. Todos ellos están enmarcados en negro, según era costumbre entre los Austrias.
Si incluimos a los reyes que se reflejan en el espejo, son once los personajes representados aquí por el pintor, quien juega con los distintos espacios pictóricos en que éstos se encuentran para componer una serie de grupos:
• Tres de dos parejas cada uno (ambos enanos, el guardadamas y Dª Marcela, los reyes) y un trío formado por la infanta y sus meninas.
Las dos figuras aisladas (Velázquez y el aposentador) forman una línea diagonal imaginaria en profundidad. Otra línea diagonal podría trazarse partiendo de los dos bufones e Isabel de Velasco y que iría a desembocar en el espejo.
En este lienzo el pintor logró como nadie, la consecución de la "perspectiva aérea".
B) En la segunda mitad de siglo, para la que Velázquez sirve de puente, se vio cómo se acentuaba una inclinación clara por parte de los pintores hace el gusto por el colorido y la luminosidad. Tuvo mucho que ver en ese cambio la influencia de la pintura flamenca, decorativa de Pedro Pablo Rubens. Ahora los lienzos van a ser más brillantes, más triunfales, más llamativos y casi teatrales.
En Sevilla surge, de nuevo, otro genio:

BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO (1617-1682)
Los temas que trata son fundamentalmente religiosos: vaporosos angelitos, el tipo humano de San José y la representación de los santos como niños. Pero por encima de todo, Murillo es el pintor de las Vírgenes, el creador de la imagen de la Inmaculada Concepción.
También fue maestro único en la composición de temas de género, sobre todo de escenas infantiles, llenas de 'pillos' callejeros y pordioseros, que tanto abundaban en Sevilla.
Obras representativas son "La Inmaculada de Soult" (Museo del Prado. Madrid) vestida de blanco, manto azul, acompañamiento de angelitos, una media luna a los pies, como símbolo de su poder sobre el mal, y un fondo de nubes.
"La Sagrada Familia del Pajarito" (Museo del Prado. Madrid)
Es una de sus pinturas más populares. Anula la distancia entre lo celestial y lo terrenal.

JUAN DE VALDES LEAL (1622-1690)
Junto con Velázquez, Zurbarán y Murillo, es uno de los grandes pintores de la escuela sevillana.
Destaca: In ictu oculi (Hospital de la Caridad. Sevilla) Tema alegórico sobre la muerte. De intenso simbolismo moralizante, se inspira en el ‘Discurso de la Verdad’ de Miguel de Mañara, benefactor del Hospital de la Caridad de Sevilla y de su iglesia para hacer penitencia por su vida de pecados y excesos.

lunes, 13 de abril de 2009

PINTURA BARROCA. FLANDES

En el siglo XVII se produce una escisión entre Flandes y Holanda. Flandes bajo dominio español, sigue siendo católico y Holanda se aparta del sur y del catolicismo.
Centro de la pintura de esta época en Flandes es:

PEDRO PLABLO RUBENS
Durante ocho años vivió en Italia, viajando por el país y saliendo al extranjero –entonces hizo su primera visita a España- al servicio del duque de Mantua.
De Miguel Ángel adquiere la ampulosidad de la forma, la composición dramática; de los venecianos el color, la pincelada amplia, el gusto por la mitología; de los boloñeses, la gran composición. Tiziano, con su color cálido y sus bellos desnudos, estuvo siempre presente en los pinceles de Rubens.
Fueron discípulos suyos y colaboradores Van Dyck y Jordaens.
Abarcó todos los géneros:
Temas religiosos: De su taller salió una enorme cantidad de cuadros de asunto devoto. Dotados del dinamismo y la espectacularidad que tan bien iban con los deseos triunfales de la Iglesia de la Contrarreforma, alcanzaron un enorme éxito. Entre ellos destacan el “Descendimiento” de la Catedral de Amberes, la “Adoración de los Magos” del Museo del Prado.
Temas mitológicos: Estos temas le sirvieron para profundizar en el conocimiento y estudio de la anatomía masculina y refleja su gusto por un muy característico tipo de desnudo femenino: opulento, muy sensual, casi desbordado y de carnes blancas y nacaradas. Destacan “Las tres gracias” y “El Juicio de Paris”.
Retratos: de tipo cortesano, con gran atención a la apariencia externa de los personajes, tal como habían iniciado los pintores venecianos del siglo XVI. Ejemplo de ello es el retrato de “María de Médici” del Prado. También dejó fijado un tipo de retrato ecuestre en que caballo y jinete aparecen de cara al espectador, como el del “Duque de Lerma” en el Prado.
Temas de género: Destacan los de ‘costumbres’, en los que refleja magníficamente la alegría del espíritu del pueblo como “Danza de aldeanos” en el Museo del Prado.
Paisajes: En ellos hierve la naturaleza, se retuercen los troncos, nubes y resplandores. Creó los jardines del amor, germen de las fiestas galantes de WATTEAU.
Temas de caza: En éstos se mostró como un profundo conocedor de la forma y del movimiento en tensión de los cuerpos de los animales.
Aspectos técnicos de su pintura:
El dibujo: Es seguro y
muy enérgico. Esto se puede apreciar en los cuadros y en los múltiples bocetos que nos han quedado.
El color: Fue rico y suntuosos, fundamentalmente por la influencia del esplendoroso colorido de la escuela veneciana –Tiziano sobre todo-, cuyas obras conoció de cerca en sus años en Italia.
La composición: Siempre son concepciones muy monumentales, muy ricas de figuras y ampulosas en las formas. Generalmente aparece ordenada sobre un esquema diagonal, como si un invisible eje inclinado vertebrara y organizara toda la disposición de la escena.

PINTURA BARROCA. HOLANDA

CARACTERÍSTICAS
Durante este siglo Holanda se coloca entre las grandes escuelas de pintura esto se debe a que Holanda era un país rico y su elemento influyente no era la aristocracia sino la burguesía.
Debido a su religión protestante, los asuntos bíblicos fueron poco trabados si exceptuamos a REMBRANDT. La pintura es fundamentalmente civil y no falta la pintura histórica.
El estudio de la pintura holandesa se hace atendiendo a los géneros.
a) El retrato: es la verdadera vocación de Holanda. Se cultivó el retrato privado y el público corporativo. Estos cuadros de corporaciones cívicas se colocaban en el salón de reuniones.
Destaca:
FRANS HALS (1580?-1666)
Incorpora al retrato el estado de temperamento del modelo. Se percibe en sus obras el típico carácter de los holandeses.
Su estilo era rápido, colorista, inmediato y abocetado.
Obras: “Los arcabuceros de San Jorge”, en él se ve banquetear a los soldados en torno a una maesa. “Oficiales y suboficiales de la Compañía de San Adrián”, celebrando su festividad donde ostentan sus armas y banderas. “Los regentes del asilo de ancianos” y “Las regentes del asilo de ancianos”, con estos dos cuadros culmina su obra de pinceladas impresionistas. En ellos ha estudiado poderosamente la psicología, por ello todos los personajes aparecen diferenciados.

b) El género: se destinan estas pinturas a enriquecer las viviendas de los burgueses. Hay diversas clases de género:
A) El grotesco o aldeano, proviene del Bosco y Brueghel. Destacan VAN OSTADE y JAN STEEN.
B) El doméstico o de sociedad, menos imaginativo que el anterior. Los temas más frecuentes son los conciertos, conversaciones y visitas del médico. Pintores de renombre son TERBORCH y GABRIEL METSU. Pero los dos grandes intimistas son:

JAN VERMEER VAN DELFT (1632-1675)
Es el mejor luminista de Holanda. Lo fundamenta en sus cuadros es la luz. Su tipo de interior se dispone en anchura, con el fondo cerrado, entrando la luz por un ventanal lateral.
La mayor parte de sus cuadros presentan sencillas figuras en la casa de alguna vivienda típicamente holandesa; en algunos casos no aparece sino una sola figura ocupada en una sencilla tarea casera, como por ejemplo una mujer vertiendo leche de un cacharro a otro.

La encajera (Museo del Louvre. París)
Imagen con una espléndida valoración de la luz y del detalle. De pronto una actividad diaria e intrascendente se eleva a la categoría de objeto artístico, con un carácter muy contemporáneo que anuncia la pintura de siglos posteriores.

Vista de Delft (Mauritshuis. La Haya)
En esta obra crea uno de los paisajes más coloristas y originales del la historia de la pintura europea. El amarillo domina las zonas sólidas mientras que el azul invade el canal y el cielo, coloreando también algunos tejados.
La pincelada es impecable y detallista, en ocasiones llega al puntillismo. Esos pequeños toques de color potencian la intensidad de la luz.

PIETER DE HOOCH/HOOGH (1629-1683)
Estudia como Veermer la luz pero con entonación dorada.
En sus primeros años, sus temas son escenas de familias humildes. Los interiores domésticos como “El armario ropero” y “La despensa”, “La madre con el niño”, “La muchacha mondando manzanas”, alternan con exteriores igualmente intimistas.

c) El bodegón: Tuvo buenos cultivadores en Holanda; en general predomina la austeridad. El típico bodegón holandés se compone de bellísimas cristalerías y objetos de metal, brillando espléndidamente, junto a contados frutos, un limón cortado. Destacan HEEM, HEDA y CLAESZON.
d) El paisaje: Para los holandeses es todo lo exterior: la ciudad, el campo, el mar, el cielo. Crea el paisaje URBANO, el marítimo y el de los cielos encapotados. Sus pinturas son reproducciones fieles de los paisajes. El verdadero maestro del paisaje es JAN VAN GOYEN.
El paisaje campestre tiene dos grandes nombres JACOB RUYSDAEL y M. HOBBEMA.

REMBRANDT VAN RIJN (1606-1669)
Utiliza la técnica del claroscuro, es un gran dibujante y supo dar a su obra un delicado idealismo. Tiende por lo común a lo monocromo, pero hace brillar con todo fulgor los objetos metálicos en la oscuridad.
La serie principal de los cuadros de Rembrandt está integrada por retratos. Los hizo individuales y colectivos. Ningún pintor ha pintado tantos autorretratos.
Obras destacadas:
Lección de anatomía del doctor Tulp. (Mauritshuis. La Haya).
Composición sorprendente porque utiliza el cadáver como centro de atención de la obra, atención que parece generarse por el tratamiento lumínico: la luz hace más evidente el contraste entre las tonalidades lívidas del cadáver y el cálido y armonioso cromatismo del grupo. En esta composición no prevalece la jerarquía de los retratados como era habitual, sino que da más importancia a la acción narrada (la disección y los comentarios del profesor). El artista optó por situar a los personajes de manera piramidal.
La Ronda de noche (Rijksmuseum. Amsterdam)
Retrato encargado por la corporación de arcabuceros de Amsterdam. Su título original es, en realidad, “La Guardia Cívica mandada por el capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willem van Ruytenburch"
La composición huye del estatismo del retrato en grupo.
La luz proviene de la izquierda e ilumina selectivamente a unos personajes dejando en la penumbra a otros.
Ha creado una auténtica explosión de movimiento de suma complejidad, dejando de lado todos los rasgos de orden más estáticos que la tradición renacentista había seguido imponiendo sobre los artistas predecesores. Gran diferenciación de niveles.

Síndicos de los pañeros (Rijksmuseum. Amsterdam)
Nos ofrece en él seis retratos extraordinarios en actitudes muy naturales.
Vestidos de negro los seis síndicos, el gran tapete rojo pone la nota de riqueza del conjunto, mientras los grandes sombreros negros concentran la atención sobre la luz de los rostros realzados por los amplios cuellos blancos.

PINTURA BARROCA. ITALIA

LOCALIZACIÓN ESPACIO-TEMPORAL
(Ver arquitectura)
CARACTERÍSTICAS GENERALES
Se inicia la producción por encargo. El pintor realiza sus cuadros y luego los lleva a casa del tendero para buscar comprador. Se multiplica a la vez el coleccionismo y se desarrolla ampliamente el gusto estético, y con ello la crítica. El público sabe que tener cuadros es poseer un capital. Rembrandt disfrutó de una gran colección, que hubo de vender en momento de apuro económico.
Las técnicas utilizadas son: el fresco, el óleo sobre lienzo.
La factura: se usan gruesos empastes. La pincelada varía según los autores, e incluso evoluciona en la obra de un mismo artista, pero tiende a ser suelta y abierta.
La línea pierde importancia en la delimitación de los contornos. Se abandona el dibujismo renacentista y, en su lugar se utiliza una línea subjetiva, vibrante y sin continuidad.
La forma de expresión del barroco es el naturalismo. Se pinta cuanto se ve, lo feo y lo bonito, lo agradable y lo molesto.
El modelado, que se trabaja con los juegos de luz/sombra, muestra tendencia a contrastes violentos muy teatrales (claroscurismo o tenebrismo).
Las grandes conquistas del barroco son: la luz, el movimiento y el colorido.
La representación del espacio tiene aportaciones propias. Destaca el interés por la perspectiva aérea, conseguida con luz y color y la utilización de una línea del horizonte baja que potencia los elementos.
Los temas que tratan son:
Religiosos: es un arte propagandístico por lo que ha de ser visualizado por el mayor número posible de fieles.
Mitológicos: se coloca en las paredes de los palacios, a veces de manera individualizada –el cuadro-, a veces con una decoración integrada –el fresco-.
Retratos: es simultáneamente físico y psíquico. Los burgueses quisieron adornar sus instituciones y casa; por ello los grandes retratos de grupo presidieron Ayuntamientos, Cofradías y Hermandades.
Bodegones: es la gran época de este género.
Paisaje: el pintor abandona el taller para buscar temas en la misma naturaleza. Se constituye el paisaje puro, sin figuras, y también el paisaje marino y urbano.
La composición es dinámica, de formas abiertas, profundas y asimétricas. Dentro de la asimetría, la composición diagonal ocupa un lugar predominante así como el predominio de la curva, la espiral y los ritmo sigmoidales. No faltan las figuras colocadas de espalda en primer término. Los escorzos a veces se expresan con violencia.
Italia está a la cabeza de las novedades pictóricas. Comprende el siglo XVII y la 1ª mitad del siglo XVIII.

Al finalizar el siglo XVI Italia conoce la obra de dos artistas que van a imprimir carácter a la pintura europea de la primera mitad del siglo XVII:
1. Por un lado una corriente naturalista o realista, encabezada por Caravaggio, que plasma las cosas con absoluta fidelidad y,
2. otra clasicista, dentro de la cual sobresalen los hermanos Carraci.

MIGUEL ÁNGEL MERISI “CARAVAGGIO” (1571-1610)
Es el padre del naturalismo. Sus obras fueron una auténtica revolución.
Usa el claroscuro para dar expresión a los sentimientos y la austeridad que rechaza elementos superfluos.
Introduce tipos de la calle en sus cuadros, pero es un pintor de exquisiteces. Sus superficies son aristocráticas y realiza bodegones de infinita poesía.
Trata los temas religiosos de modo desacralizado, como si fueran escenas de la vida cotidiana.
Podemos distinguir varios periodos en la vida del pintor:

A) El primero dura hasta 1597 aproximadamente.
A este periodo corresponden sus lienzos “Baco”,El muchacho del cesto de frutas”, “Magdalena”, “El sacrificio de Abraham” y el de “San Juan Bautista”, entre otros.
El interés del artista radica en el hombre. El paisaje desaparece, pero pasa a primer plano la naturaleza muerta. Cuenta decisivamente la psicología de los personajes. Las miradas son significativas y penetrantes. Los gestos resultan sumamente expresivos.
Las figuras aparecen cortadas por una mesa o por el marco del cuadro.
No se interesa por el problema del espacio; a sus cuadros les da un fondo neutro. No toma parte la arquitectura y no hay preocupación por la perspectiva. El cuadro carece de límites a lo ancho y a lo alto.


B) Fase de madurez, desde 1597 hasta su marcha de Roma.
Realiza sus cuadros más populares. Aumentan de tamaño. Se acentúa la intensidad plástica por efecto de la luz de ‘claraboya’.
El tenebrismo adquiere su plena configuración. Sitúa un único foco luminoso fuera del lienzo. Con ello concentra el interés en manos y caras. Hay un aire de misterio. El color queda subordinado a la luz, y está impregnado de sombras. El claroscuro es el verdadero armazón del cuadro.
En estas obras los personajes santos proceden de la misma calle. Ello desencadena las protestas de las autoridades eclesiásticas y muchos cuadros del artista son rechazados.

Vocación de San Mateo (Capilla Contarelli. San Luis de los Franceses. Roma)
Caravaggio ha desarrollado el pasaje bíblico en una escena de interior, en un cuarto lóbrego sitúa a San Mateo y sus cuatro compañeros, sentados en torno a una mesa vestidos a la usanza de la época, y a Cristo y un apóstol –San Pedro?-, de pie ambos, a la derecha del grupo. El Señor extiende su brazo y señala con el dedo índice al elegido que parece preguntar “¿es a mí?”.
La luz –derecha del espectador- no emana de la figura del Mesías sino de una fuente invisible. Se trata de una luz ambarina y dorada, absolutamente irreal, que se convierte en el centro de atención de la obra. Simboliza la irrupción de lo sagrado en la esfera terrenal.
La diagonal marcada, proyectada sobre toda la pared del fondo, refuerza la corriente psicológica que parte de la mano de Cristo.
La cena de Emaús (Nacional Gallery. London)
Eligió el momento en que estando sentados con este forastero para cenar se dieron cuenta de que efectivamente era Cristo resucitado. Los discípulos reaccionan con una sorpresa repentina.
El frutero, de un gran realismo, está colocado en el borde de la mesa y puede caerse de un momento a otro. Algunas frutas se han abierto de tan maduras y una manzana tiene manchas negras.
La fuerte luz resalta las figuras contra la oscura pared del fondo y concentra la atención en la escena del reconocimiento de los dos discípulos.

La muerte de la Virgen (Museo del Louvre. París)
La Virgen acaba de morir –yace en un sencillo banco de madera-; Magdalena está llorando junto a ella y los apóstoles inclinan sus cabezas mostrando abiertamente su dolor y respeto.
Juega abiertamente con el claroscuro. El rayo de luz, símbolo de la gracia divina, se convierte en el verdadero estructurador del cuadro, cruza la escena creando una diagonal e ilumina las cabezas inclinadas por el dolor mientras mantiene los cuerpos en la penumbra.

ESCUELA DE BOLONIA

ANNIBALE CARRACI (1560-1609)
Fundó junto a su hermano Agostino y su primo Ludovico la primera Academia de Bellas Artes dedicada a la pintura. La nobleza y la intelectualidad que convivían en Bolonia (ciudad universitaria) consideraban vulgar el naturalismo a lo Caravaggio.
En la Academia los Carraci reemplazan el viejo sistema del maestro que enseña en su taller al aprendiz por una institución donde, además de las enseñanzas técnicas, se dan clases de anatomía y de historia de la pintura.
Obras más representativas:
Techo de la Galería Farnese (Palacio Farnese, Roma)
La obra tiene un claro sentido alegórico referido al poder omnipotente del amor al que sucumbieron también los dioses de la Antigüedad. Simboliza los diferentes tipos de amor neoplatónico.
La concepción de las figuras nos traslada a la tradición renacentista:
o El predominio del dibujo.
o El tratamiento moderado de las luces.
o La fortaleza física miguelangelesca.

Venus, Adonis y Cupido (Museo del Prado, Madrid)
Tema mitológico con presencia de desnudos. Tratado anteriormente por Tiziano y Veronés representa una de las historias más sugerentes de la mitología clásica: la historia de los trágicos amores de Venus y Adonis.
Destaca el contraste entre luces y sombras, la composición diagonal y las suaves carnaciones del cuerpo de la diosa.

GUIDO RENI (1575-1642)
Discípulo de los Carraci, estuvo al frente de la Escuela Boloñesa durante mucho tiempo –segunda generación-.
Pintor de gran calidad técnica, Tiene obras como la “Judith” de la Galería Spada, en Roma, donde acredita su relación con el tenebrismo.
Entre sus obras:
Hipomenes y Atalanta (Museo del Prado, Madrid)
El tema representado es el de la legendaria carrera relatada por Ovidio (Metamorfosis, X) en el que Hipomenes vence en la carrera a la veloz e imbatible Atalanta. Esta historia es un relato hecho por Venus a Adonis en uno de sus paseos.